- 1 Qué es la queratitis actínica
- 2 Cómo puede ocurrir durante una salida al aire libre
- 3 Síntomas y por qué pueden aparecer a la noche
- 4 Cuándo buscar atención oftalmológica urgente
- 5 Qué hacer mientras conseguís atención
- 6 Cómo se diagnostica y cuánto puede durar
- 7 Cómo prevenir la queratitis solar
- 8 Preguntas frecuentes
- La queratitis solar, actínica o fotoqueratitis es una lesión de la superficie corneal causada por radiación ultravioleta. Puede aparecer después de actividades al aire libre, especialmente cuando la radiación se refleja en agua, arena o nieve.
- Los síntomas pueden comenzar varias horas después de la exposición e incluir dolor ocular, lagrimeo, enrojecimiento, sensibilidad a la luz y visión borrosa. Si hay dolor intenso, alteraciones visuales o fotofobia marcada, es necesario buscar atención oftalmológica urgente.
- La prevención consiste en proteger los ojos de la radiación UV, utilizando anteojos con protección UVA/UVB o UV400, buena cobertura lateral y medidas complementarias como sombrero y sombra. No deben utilizarse colirios medicados por cuenta propia.
La queratitis solar, también llamada queratitis actínica o fotoqueratitis, es una lesión de la superficie de la córnea causada por una exposición excesiva a radiación ultravioleta. Puede provocar dolor, lagrimeo, sensación de arenilla, mucha molestia con la luz y visión borrosa. A veces los síntomas aparecen horas después de haber estado al sol.
La expresión “golpe de sol en los ojos” puede ayudar a entender la idea, pero no es un diagnóstico médico. Si después de una salida al aire libre tenés dolor importante o notás un cambio en la visión, buscá atención oftalmológica urgente. Haber estado en la playa, en el río o en las sierras no alcanza para confirmar que la causa sea el sol.

Qué es la queratitis actínica
La córnea es la parte transparente que cubre el frente del ojo. Cuando recibe demasiada radiación UV, su capa más superficial puede lesionarse. La Organización Mundial de la Salud describe la fotoqueratitis como una inflamación de la córnea, comparable a una quemadura solar de tejidos muy sensibles.
La lesión puede acompañarse de inflamación de la conjuntiva, el tejido que recubre la parte blanca del ojo y el interior de los párpados. Aunque la comparación con una quemadura ayuda a comprender el problema, no permite estimar su gravedad sin examinar el ojo.
“Queratitis” es un término más amplio: la córnea también puede inflamarse por infecciones, traumatismos y otras causas. Para entender esas diferencias, podés consultar nuestra guía sobre queratitis y sus síntomas. Esta nota se concentra en la lesión por radiación UV.
Cómo puede ocurrir durante una salida al aire libre
No hace falta mirar directamente al sol para sufrir fotoqueratitis. La radiación que llega a los ojos puede aumentar por la reflexión en superficies como agua, arena o nieve. La Academia Americana de Oftalmología reconoce esos escenarios y también fuentes artificiales, como los arcos de soldadura y las lámparas de bronceado.
En vacaciones, conviene pensar en la actividad completa: cuánto tiempo vas a estar afuera, si hay sombra y qué protección vas a usar. Permanecer junto al agua con los anteojos guardados en el bolso no ofrece la misma protección que llevarlos bien colocados. Tampoco alcanza con que los cristales sean oscuros si no se conoce su filtro UV.
Las nubes no eliminan toda la radiación ultravioleta. Por eso, la ausencia de calor intenso o de un cielo despejado no debería ser el único criterio para decidir cómo protegerse.
Síntomas y por qué pueden aparecer a la noche
La fotoqueratitis puede manifestarse después de un intervalo sin molestias. El College of Optometrists describe que los síntomas suelen comenzar entre 6 y 12 horas después de la exposición. Ese rango es orientativo: no sirve para confirmar o descartar el diagnóstico.
Los síntomas posibles incluyen:
- Dolor ocular o sensación intensa de arenilla.
- Ojos rojos y lagrimeo.
- Fotofobia, es decir, molestia importante frente a la luz.
- Dificultad para mantener los párpados abiertos.
- Visión borrosa.
Puede ocurrir que las molestias empiezan al volver a casa o al acostarte. Al consultar, contá qué actividades hiciste durante el día, si usaste anteojos de sol y si hubo exposición a otras fuentes de UV. Informá también si tenés lentes de contacto, si nadaste con ellos o si pudo entrar un cuerpo extraño.
Cuándo buscar atención oftalmológica urgente
Buscá evaluación oftalmológica sin demora si tenés dolor intenso, una disminución de la visión o fotofobia marcada. Si usás lentes de contacto y aparece un ojo rojo doloroso o visión borrosa, también necesitás atención urgente: hay que descartar una infección de la córnea, entre otras causas.
No esperes a que pase la noche para decidir si un cambio en la visión era importante. Una pérdida súbita de visión requiere atención inmediata. Si no ves bien, pedí que alguien te acompañe y evitá conducir.
Qué hacer mientras conseguís atención
Alejate de la fuente de radiación y buscá un ambiente con luz tenue. No te frotes los ojos. Si usás lentes de contacto, retiralos con las manos limpias y no los retomes hasta que el profesional confirme que la superficie ocular se recuperó.
Una compresa limpia y fresca sobre los párpados cerrados puede aliviar. Las lágrimas artificiales también pueden dar confort, pero no reemplazan la evaluación ni corrigen todas las causas posibles de dolor. La AAO incluye estas medidas como apoyo mientras se recupera la superficie ocular.
Evitá usar colirios antibióticos, corticoides o anestésicos por tu cuenta, aunque hayan sido recetados para otro episodio. Tampoco apliques infusiones o preparados caseros. El tratamiento adecuado depende de confirmar qué está causando los síntomas.
Cómo se diagnostica y cuánto puede durar
El oftalmólogo relaciona los síntomas con la exposición y examina la superficie ocular. Puede usar fluoresceína, un colorante que permite identificar lesiones de la córnea. La evaluación ayuda a distinguir la fotoqueratitis de una abrasión, un cuerpo extraño, una infección u otro problema.
En los cuadros no complicados, la evolución suele ser favorable y las molestias frecuentemente mejoran en 24 a 48 horas. Ese plazo no es una garantía ni una recomendación de esperar sin consultar. Si los síntomas empeoran o no evolucionan como indicó el profesional, necesitarás una nueva evaluación.
No hay un colirio universal para toda queratitis. El manejo puede incluir lubricación y medidas para aliviar el dolor; otros medicamentos se indican sólo cuando el examen los justifica. No cambies ni suspendas un tratamiento indicado sin consultar.
Cómo prevenir la queratitis solar
La prevención combina protección ocular y organización de las actividades; se recomiendan anteojos con filtro UVA y UVB, con buen ajuste a la cara y cobertura de los ojos, junto con un sombrero.
- Elegí anteojos identificados como UV400 o con protección del 100% frente a UVA y UVB, de procedencia verificable.
- Priorizá modelos que cubran bien los ojos y reduzcan la entrada de luz por los costados.
- Sumá sombrero de ala ancha y buscá sombra durante las actividades prolongadas.
- Recordá que el polarizado reduce reflejos, pero hay que comprobar el filtro UV por separado.
- Usá protección específica para soldar o trabajar con fuentes UV. Los anteojos de sol comunes no sirven para esas tareas.

Nunca mires directamente al sol. Esa exposición puede dañar la retina, una lesión diferente de la fotoqueratitis, y los anteojos comunes no la vuelven segura. Para otros cuidados estivales, leé nuestra guía de salud ocular en la playa.
La Clínica de Ojos Córdoba cuenta con atención de especialistas en córnea y superficie ocular. Podés consultar los canales oficiales de la clínica para recibir orientación sobre la atención. Ante dolor intenso o cambios visuales, acercate a nuestra guardia en el barrio de Nueva Córdoba sin demorar por un turno programado.
Este contenido es informativo y no reemplaza una evaluación oftalmológica.
Preguntas frecuentes
La queratitis solar generalmente afecta a ambos ojos porque la radiación ultravioleta suele alcanzar las dos superficies oculares. Sin embargo, una exposición desigual podría producir molestias diferentes entre ambos ojos. Cuando el dolor o el enrojecimiento aparecen principalmente en uno, es importante descartar otras causas, como un cuerpo extraño, una abrasión o una infección corneal mediante un examen oftalmológico.
La diferencia entre fotoqueratitis y ceguera de la nieve es que la fotoqueratitis es el nombre médico general de la lesión corneal causada por radiación ultravioleta, mientras que la ceguera de la nieve describe una de sus formas, asociada especialmente a los reflejos solares sobre nieve o hielo. Ambas pueden provocar dolor, lagrimeo, fotofobia y visión borrosa.
Los lentes de contacto con filtro UV pueden proporcionar protección a la parte de la superficie ocular que cubren, pero no protegen completamente la conjuntiva, los párpados ni las zonas alrededor de los ojos. Por eso, no reemplazan los anteojos de sol con protección UV adecuada. La recomendación es utilizar protección ocular complementaria y consultar con un profesional sobre las características de cada lente.
