Trabeculectomía: qué esperar de la cirugía filtrante de glaucoma

DRA. NANCY PATERNOSTER
Nancy Parternoster

MP: 31949 - ME: 15222 médica cirujana especialista en oftalmología, formada en la reconocida Universidad Nacional de Córdoba (U.N.C.)

Guía clara sobre cirugía filtrante de glaucoma: cuándo se indica, cómo es la recuperación, riesgos, cuidados y cuándo consultar a un oftalmólogo en Argentina.

  • La cirugía filtrante busca bajar la presión intraocular cuando las gotas, el láser u otros tratamientos no alcanzan para proteger el nervio óptico.
  • La recuperación exige controles cercanos: la presión puede necesitar ajustes, retiro de puntos, medicación antiinflamatoria o pequeñas maniobras en consultorio.
  • No devuelve la visión perdida por glaucoma, pero puede ayudar a frenar el daño. La decisión depende del estadio, los estudios y el riesgo individual.

El glaucoma suele avanzar en silencio. Por eso, cuando la presión ocular sigue alta o el nervio óptico muestra deterioro pese al tratamiento, el oftalmólogo puede plantear una cirugía filtrante. No es una indicación menor ni una medida estética: se decide para preservar visión útil.

En Argentina, muchos pacientes llegan a esta consulta después de años de gotas, cambios de medicación o láser. La clave está en entender qué busca la operación, qué controles requiere y qué señales no conviene dejar pasar.

¿Qué es la trabeculectomía?

Es una cirugía que crea una nueva vía de drenaje para que el humor acuoso salga del ojo y baje la presión intraocular.

El cirujano realiza una pequeña compuerta en la esclera, debajo del párpado superior, y forma una ampolla filtrante cubierta por conjuntiva. Esa ampolla no es un bulto “malo”: bien controlada, funciona como reservorio de drenaje. Un detalle técnico relevante es el uso de mitomicina C en algunos casos, porque modula la cicatrización; si el ojo cicatriza de más, el filtro puede cerrarse.

Cuándo se indica y cuándo no conviene apurarse

trabeculectomia

La indicación aparece cuando el glaucoma necesita una presión objetivo más baja que la conseguida con gotas, láser o procedimientos menos invasivos. También puede considerarse si el paciente no tolera medicación, tiene progresión en el campo visual o presenta daño avanzado del nervio óptico.

No todas las presiones altas se operan. Antes se miran la edad, el tipo de glaucoma, el espesor corneal, la anatomía del ángulo, la adherencia al tratamiento y la velocidad de progresión. Dos pacientes con 24 mmHg pueden necesitar caminos distintos.

Cómo suele ser el proceso, paso a paso

  1. Evaluación prequirúrgica: incluye presión intraocular, fondo de ojo, OCT, campo visual y revisión de medicación.
  2. Plan quirúrgico: se define anestesia, uso de antimetabolitos y estrategia de suturas. En muchos centros es ambulatoria.
  3. Cirugía: dura habitualmente menos de una hora, aunque el tiempo varía según el caso.
  4. Primeros controles: son cercanos, sobre todo la primera semana. Allí se evalúa presión, filtración y aspecto de la ampolla.
  5. Ajustes finos: pueden retirarse o liberar suturas, indicar masajes o realizar procedimientos menores si la cicatrización cierra el drenaje.

Cuidados después de la cirugía

El postoperatorio no se gana con fuerza de voluntad, sino con constancia. La visión puede estar borrosa al inicio y la sensación de arenilla es frecuente.

  • Usar las gotas tal como fueron indicadas: suelen incluir antibiótico y corticoide. No suspenderlas por cuenta propia.
  • Evitar golpes, pileta y maquillaje ocular: la ampolla filtrante necesita un entorno limpio y estable.
  • No levantar peso los primeros días: los esfuerzos pueden alterar la presión y la cicatrización.
  • Consultar si hay dolor intenso o pérdida brusca de visión: no esperes al próximo turno.
  • Asistir a controles aunque te sientas bien: en glaucoma, sentirse bien no siempre significa estar estable.
cuidados postoperatorios trabeculectomia

Errores comunes que complican la recuperación

  • Creer que la cirugía cura el glaucoma: el daño del nervio óptico no se revierte; el objetivo es frenar progresión.
  • Faltar a controles tempranos: la primera etapa define buena parte del resultado.
  • Reiniciar gotas antiguas sin indicación: algunas se suspenden y otras pueden necesitarse luego, pero lo decide el especialista.
  • Minimizar un ojo rojo doloroso: una infección de ampolla filtrante, aunque poco frecuente, exige atención rápida.
  • Compararse con otro paciente: la cicatrización ocular cambia mucho según edad, inflamación, cirugías previas y tipo de glaucoma.

¿Hay alternativas menos invasivas?

Sí, existen alternativas como gotas, láser trabeculoplastia y cirugías mínimamente invasivas de glaucoma, conocidas como MIGS.

El punto fino es la presión objetivo. En glaucoma leve o moderado, una técnica menos agresiva puede alcanzar. En enfermedad avanzada, cuando se necesita una presión muy baja y sostenida, la cirugía filtrante clásica conserva un lugar fuerte. La novedad no siempre reemplaza a la herramienta más potente; la buena medicina está en elegir bien.

Comparación rápida de opciones para glaucoma

OpciónCuándo suele usarsePunto fuerteLímite principal
GotasInicio o control estableNo requieren cirugíaDependen de uso diario y tolerancia
Láser SLTGlaucoma de ángulo abiertoPuede reducir gotasEfecto variable en el tiempo
MIGSCasos leves a moderados, a veces con catarataRecuperación más amableBaja menos la presión que una filtrante
Cirugía filtranteGlaucoma avanzado o progresivoMayor capacidad para bajar presiónRequiere controles estrictos

Ventajas y desventajas que conviene hablar en consulta

✅ Ventajas❌ Desventajas
Puede lograr presiones más bajas que otros tratamientos.Riesgo de sangrado, infección, hipotonía o cierre del filtro.
Reduce dependencia de gotas en muchos pacientes.Necesita seguimiento cercano y ajustes posteriores.
Puede proteger visión restante si se indica a tiempo.No recupera visión perdida por daño glaucomatoso.
Es una técnica conocida, con larga experiencia clínica.La cicatrización individual puede afectar el resultado.

Preguntas frecuentes

¿Duele la Trabeculectomía?

Durante el procedimiento de Trabeculectomía se usa anestesia local o regional, por lo que no debería doler. Después puede haber molestia, sensación de cuerpo extraño o lagrimeo, controlables con medicación indicada

¿Cuándo puedo volver a trabajar luego de una Trabeculectomía?

Depende del tipo de tarea. Para trabajo de escritorio pueden ser algunos días o pocas semanas; si hay esfuerzo físico, polvo o riesgo de golpes, el regreso suele demorarse más.

¿Las obras sociales o prepagas cubren la Trabeculectomía?

En Argentina, muchas coberturas contemplan cirugías indicadas por glaucoma, pero pueden pedir estudios, autorizaciones y presupuesto quirúrgico. Conviene consultar con el equipo médico y la cobertura antes de programar fecha.

¿Puedo operarme con una Trabeculectomía si tengo cataratas?

Sí, pero la estrategia cambia. A veces se opera catarata y glaucoma en el mismo acto; otras veces se separan para reducir inflamación y controlar mejor el resultado.

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