- 1 ¿Por qué el agua puede ser un problema para los lentes?
- 2 Acanthamoeba: una infección poco frecuente, pero seria
- 3 Qué hacer si se mojaron los lentes de contacto
- 4 Señales de alarma después de nadar con lentes
- 5 Cómo organizar una salida a la pileta sin lentes de contacto
- 6 Revisá tus cuidados antes de las vacaciones
- 7 Preguntas frecuentes
- No se recomienda nadar ni ducharse con lentes de contacto, aunque sean descartables diarios o el agua de la pileta esté tratada. El contacto con agua puede favorecer lesiones corneales e infecciones, incluida la queratitis por Acanthamoeba.
- Si los lentes se mojaron accidentalmente, retiralos cuanto antes. Si no hay síntomas, seguí las pautas correspondientes de descarte o desinfección. Ante dolor, enrojecimiento, sensibilidad a la luz o cambios visuales, buscá atención oftalmológica inmediata.
- Las antiparras graduadas permiten nadar con corrección visual sin utilizar lentes de contacto. Preparar una alternativa para ver dentro y fuera del agua ayuda a evitar exposiciones innecesarias.
No se recomienda entrar a la pileta con lentes de contacto. Hay que retirarlos antes de nadar, ducharse o usar un hidromasaje, porque el agua puede favorecer infecciones de la córnea. Las antiparras graduadas son una alternativa para ver mejor al nadar sin usar lentes de contacto.
La recomendación también vale si solo vas a estar unos minutos o si siempre lo hiciste sin molestias. Lo útil para unas vacaciones o una tarde de club es preparar de antemano cómo vas a corregir tu visión dentro y fuera del agua, sin depender de quitarte los lentes a las apuradas.
¿Por qué el agua puede ser un problema para los lentes?
El agua de una pileta no es estéril. Tampoco lo son el agua de la canilla, del lago o del mar. La FDA recomienda no exponer los lentes a ninguna de estas fuentes, ni usar agua embotellada o destilada para enjuagarlos.
Además, el agua puede hacer que un lente blando cambie de forma, se hinche o se adhiera al ojo. Eso puede lesionar la superficie de la córnea y facilitar la entrada de microorganismos.
Aunque el agua se vea transparente y la pileta tenga mantenimiento, la conducta preventiva sigue siendo la misma: retirar los lentes antes de entrar. El aspecto del agua no sirve para decidir si es segura para ellos.
Acanthamoeba: una infección poco frecuente, pero seria
Acanthamoeba es un microorganismo que puede encontrarse en agua, tierra y polvo. Cuando infecta la córnea, la capa transparente de la parte anterior del ojo, causa una queratitis por Acanthamoeba. Es una enfermedad rara, pero puede dañar de forma permanente la visión.
Puede afectar a cualquier persona, aunque es más frecuente entre quienes usan lentes de contacto. Nadar, ducharse o usar un hidromasaje con los lentes puestos aumenta el riesgo. La prevención reduce riesgos, pero no permite garantizar riesgo cero.
Una salpicadura no significa que ya exista una infección, y un ojo rojo no permite diagnosticar Acanthamoeba. Sus síntomas pueden parecerse a los de otras enfermedades oculares; hace falta un examen para determinar la causa y el tratamiento. Podés conocer las diferencias generales en nuestra nota sobre queratitis y sus síntomas.
Qué hacer si se mojaron los lentes de contacto
La conducta depende de si hay síntomas. Una exposición accidental sin molestias no se maneja igual que un ojo doloroso o rojo.

Si se mojaron y no tenés síntomas
Retiralos lo antes posible con las manos lavadas y bien secas. Para una exposición accidental, los CDC (Center Disease Control) indican descartarlos o limpiarlos y desinfectarlos durante toda la noche antes de volver a usarlos. En los reutilizables, seguí el sistema indicado para ese tipo de lente y las instrucciones del producto. Si son descartables diarios, no los guardes para reutilizarlos.
Un enjuague rápido no equivale a desinfección. La solución salina tampoco desinfecta. No improvises mezclas ni uses una solución distinta de la recomendada para tus lentes. Mientras resolvés el cuidado o el recambio, usá anteojos.
Si hay molestias o cambios en la visión
Retirá los lentes, no los vuelvas a colocar y contactá de inmediato a un oftalmólogo, en la Clínica de Ojos Córdoba contamos con especialistas destacados que pueden ayudarte. La FDA recomienda conservar los lentes retirados en su estuche y llevarlos a la consulta, porque pueden ayudar a investigar la causa. No demores la atención por intentar limpiarlos o por buscar el estuche.
Esta diferencia es importante: descartar un lente mojado sin síntomas es una medida preventiva; si ya hay un problema ocular, el profesional puede necesitar examinar también los elementos utilizados.
Señales de alarma después de nadar con lentes
Buscá atención oftalmológica inmediata si aparece cualquiera de estos síntomas:
- Dolor ocular o molestia que aumenta.
- Ojo rojo o lagrimeo fuera de lo habitual.
- Sensibilidad a la luz.
- Visión borrosa o disminución de la visión.
- Sensación persistente de tener algo dentro del ojo.
No hace falta tener todos los síntomas ni un dolor intenso para consultar. Contá que usás lentes y que estuvieron en contacto con agua, aunque haya sido en la ducha.
Cómo organizar una salida a la pileta sin lentes de contacto
Preparar un pequeño equipo evita improvisaciones junto al agua:
- Llevá anteojos para circular fuera de la pileta.
- Si necesitás corrección al nadar, consultá por antiparras graduadas. Usar antiparras comunes sobre los lentes de contacto no reemplaza retirarlos.
- Sacate los lentes antes de la ducha previa y del ingreso al agua.
- Llevá el estuche y la solución indicada en su envase original, dentro de la fecha de uso. No trasvases solución a frascos pequeños de viaje.
- Usá solución nueva cuando corresponda; no completes el líquido viejo con uno nuevo.
- No limpies los lentes ni el estuche con agua o saliva. Respetá el procedimiento indicado por el profesional y el fabricante.
Revisá tus cuidados antes de las vacaciones
Si tenés dudas sobre tu sistema de limpieza o necesitás una opción para nadar con corrección visual, podés solicitar una consulta en Clínica de Ojos Córdoba. Para otras medidas de protección, consultá la guía de cuidado de los ojos en la playa.
Este contenido es informativo y no reemplaza una consulta. Ante dolor o cambios visuales, buscá atención médica inmediata.
Preguntas frecuentes
El cloro de la pileta no elimina por completo el riesgo de infección ocular, porque el agua tratada no es estéril y puede contener microorganismos capaces de provocar infecciones. Los lentes de contacto pueden retener agua y favorecer lesiones en la córnea. Por eso, aun cuando la pileta tenga controles de higiene adecuados, se recomienda retirarlos antes de nadar.
La diferencia entre una irritación por cloro y una infección de córnea está en su causa y en la evaluación necesaria para distinguirlas. El cloro y otros componentes del agua pueden provocar molestias superficiales, mientras que una infección corneal involucra microorganismos y puede comprometer la visión. Dolor, enrojecimiento, fotofobia o visión borrosa requieren atención oftalmológica, especialmente si utilizás lentes de contacto.
El estuche de los lentes de contacto debe reemplazarse al menos cada tres meses, o antes si lo indica el fabricante o el profesional tratante. También debe limpiarse correctamente con la solución indicada, sin utilizar agua de la canilla. Un estuche contaminado puede convertirse en una fuente de microorganismos y aumentar el riesgo de infecciones oculares.
