- La conjuntivitis alérgica se distingue de la infecciosa por la picazón intensa, la afectación de ambos ojos a la vez y la secreción acuosa (no espesa).
- Las gotas antihistamínicas oftálmicas son el tratamiento de primera línea; los corticoides tópicos requieren indicación y control médico por sus riesgos a corto y largo plazo.
- Evitar frotarse los ojos, usar compresas frías y ducharse al llegar del exterior reducen los síntomas sin medicación.
La conjuntivitis alérgica es la inflamación de la conjuntiva, la membrana transparente que cubre la parte blanca del ojo y el interior de los párpados, provocada por la exposición a un alérgeno, casi siempre polen en esta época del año. En Córdoba, el pico de floración de plátanos, fresno y gramíneas entre septiembre y noviembre explica por qué las consultas por picazón, ardor y lagrimeo se multiplican en la clínica cada primavera.
Cómo distinguir la alergia ocular de otras causas de ojo rojo
El síntoma que más rápido orienta el diagnóstico es la picazón. Si el ojo pica de forma intensa y aparece en los dos ojos a la vez, casi siempre se trata de alergia ocular. La conjuntivitis infecciosa, en cambio, suele arder más que picar, empieza en un solo ojo y se acompaña de secreción espesa amarillenta o verdosa al despertar.
| Signo | Alergia ocular | Conjuntivitis infecciosa |
|---|---|---|
| Síntoma dominante | Picazón intensa | Ardor, sensación de arenilla |
| Ojos afectados | Ambos, simultáneo | Uno primero, luego el otro |
| Secreción | Acuosa, transparente | Espesa, amarilla o verdosa |
| Párpados | Edematosos, con leve enrojecimiento | Pegados al despertar, Inflamados |
| Contexto | Época de polen, contacto con mascotas, ácaros | Puede aparecer en cualquier momento |
| Contagio | No | Sí, alta |
Cuando además hay estornudos, congestión nasal o picazón de garganta, la probabilidad de que el origen sea alérgico aumenta todavía más.
¿Por qué se produce la conjuntivitis alérgica?
El polen y otros alérgenos activan los mastocitos presentes en la conjuntiva, células que liberan histamina al detectar la sustancia como una amenaza. Esa histamina es la responsable directa de la picazón, la dilatación de los vasos sanguíneos (el enrojecimiento) y el aumento de la producción de lágrima. El proceso se repite cada vez que el ojo entra en contacto con el alérgeno, por eso los síntomas empeoran en días de viento, con las ventanas abiertas o después de estar al aire libre.

Gotas para alergia en los ojos
El tratamiento de primera línea son las gotas oftálmicas antihistamínicas, que actúan bloqueando la histamina directamente en el ojo y suelen aliviar la picazón en minutos. En casos con mayor componente inflamatorio, el oftalmólogo puede indicar gotas estabilizadoras de mastocitos, de acción más lenta pero efecto preventivo, o, por períodos cortos y bajo control médico, corticoides tópicos de baja potencia.
Un punto que conviene aclarar en consulta: las lágrimas artificiales no tratan la alergia, pero diluyen y arrastran el alérgeno de la superficie ocular, por lo que funcionan bien como complemento del tratamiento, sobre todo antes de salir a la calle.
Lo que no conviene hacer es automedicarse con corticoides oculares sin indicación. Usados sin control pueden elevar la presión intraocular y, sostenidos en el tiempo, favorecer cataratas o glaucoma.
Medidas que reducen los síntomas sin necesidad de gotas
Compresas frías sobre los párpados cerrados, varias veces al día, alivian la picazón y bajan la hinchazón por vasoconstricción. Evitar frotarse los ojos es más importante de lo que parece: el roce libera más histamina y empeora el cuadro en minutos, ademas en algunos pacientes puede generar cambios refractivos y disminucion permanente de la vision. Ducharse y cambiarse la ropa al llegar a casa después de estar al aire libre reduce la cantidad de polen que queda en contacto con los ojos durante la noche. Mantener las ventanas cerradas en las horas de mayor concentración de polen, generalmente por la mañana, y usar anteojos de sol al salir también disminuyen la exposición.
Cuándo la alergia ocular deja de ser algo para manejar en casa

Conviene consultar al oftalmólogo si la picazón no mejora con antihistamínicos de venta libre en un par de días, si aparece dolor (a diferencia de la picazón, el dolor no es típico de la alergia y merece evaluación), si hay sensibilidad marcada a la luz, visión borrosa que no se aclara al parpadear, o si los síntomas se repiten todas las primaveras con intensidad creciente. En este último caso, un estudio de alergia y un plan de tratamiento preventivo, empezando las gotas antes de que arranque la temporada de polen, suele dar mejores resultados que tratar cada brote por separado.
Preguntas frecuentes
No existe una cura que elimine la predisposición alérgica, pero sí es posible controlarla con tratamiento adecuado y, en casos persistentes, con inmunoterapia (vacunas para alergia) indicada por un alergista en conjunto con el oftalmólogo.
Sí, porque el polen se adhiere a la superficie de la lente y queda en contacto prolongado con el ojo. Durante los picos de alergia conviene priorizar los anteojos o usar lentes de descarte diario para minimizar la acumulación de alérgenos. En muchos pacientes puede ocurrir en estos periodos que ni siquiera toleren el uso de lentes de contacto.
Sí, es muy frecuente en edad escolar, especialmente en quienes ya tienen rinitis alérgica o antecedentes familiares. El tratamiento es similar al de un adulto, pero la elección de la gota y la dosis debe ajustarla el oftalmólogo según la edad del niño.
