Como oftalmólogo, mi objetivo es que disfrutes del mar y la playa con la misma calma con la que miras el horizonte, sin sobresaltos ni riesgos. Para el cuidado de los ojos en la playa tenemos que entender que ahí se combinan cuatro agresores habituales para la superficie ocular: la radiación UV, el viento, la sal (si estas en el mar) y las partículas en suspensión(arena).
En la Clínica de Ojos Córdoba, donde realizamos más de 2.500 cirugías por año y atendemos urgencias a diario, vemos que el 80–90% de los incidentes estivales se previenen con tres pilares: protección, higiene y hábitos. A continuación, te explico cómo aplicarlos, con lenguaje claro y pasos concretos.
Riesgos reales en la playa
La radiación ultravioleta (UVA y UVB) atraviesa nubes y se refleja intensamente en el agua y la arena, incrementando la dosis efectiva sobre la córnea y la conjuntiva. El viento reseca la película lagrimal y facilita que arena y sal se depositen en la superficie ocular. Este cóctel se traduce en ojo rojo, sensación de arenilla, lagrimeo, fotofobia y, en exposiciones intensas, queratitis actínica (una “quemadura” superficial de la córnea).
En mi consulta, los errores más comunes que observo son: usar anteojos sin filtro UV real, frotarse los ojos al notar arena y bañarse con lentes de contacto. Los tres son evitables y marcan la diferencia entre un día perfecto y una visita innecesaria a urgencias.
¿Qué es la queratitis actínica?
Es una inflamación dolorosa de la córnea por sobreexposición a rayos UV. Se manifiesta horas después de la exposición con dolor, lagrimeo intenso, fotofobia marcada y visión borrosa.
¿Cómo prevenir la queratitis actínica?
- Anteojos de sol con protección 100% UVA/UVB (UV400) y diseño envolvente.
- Sombrero de ala ancha para reducir la radiación lateral y superior.
- Evitar horas pico de radiación (mediodía) y usar sombrillas o bloqueantes del sol naturales (árboles), gazebos o carpas.
- Lágrimas lubricantes sin conservantes si notas sequedad por viento y sal.
En el área de urgencias de la clínica solemos indicar descanso visual, lubricación frecuente y, según el caso, tratamiento médico. Automedicarse con colirios “de casa” no es buena idea; puede enmascarar signos y retrasar el diagnóstico.
Arena o crema en el ojo
- No frotes, porque frotar lastima la córnea.
- Irriga de inmediato con suero fisiológico monodosis o agua potable. Vierte desde el ángulo externo hacia el interno, durante varios minutos.
- Parpadea suavemente durante el lavado.
- Si persiste el dolor, la fotofobia o la visión borrosa, acude a evaluación oftalmológica.
- Crema solar: aplícala lejos de los párpados y espera a que se absorba antes de ponerte los anteojos.
¿Cómo elegir tus anteojos de sol para el cuidado de los ojos en la playa?
Una anteojo de playa debe hacer tres cosas: bloquear UV, reducir deslumbramiento y cubrir lateralmente.

Las etiquetas “UV400” o “100% UVA/UVB” indican bloqueo completo de la radiación nociva.
La categoría de filtro (0–4) clasifica cuánta luz visible atenúa la lente; en playa, lo habitual es 3. El polarizado reduce reflejos del agua mejorando el confort.
Desde la experiencia de nuestro equipo, el error típico es priorizar estética o precio sin revisar homologación ni ajuste. Una montura envolvente bien ajustada protege mucho más que una plana muy oscura.
Checklist rápido antes de realizar tu compra de anteojos de sol
- Filtro: UV400 / 100% UVA-UVB.
- Categoría: 3 (uso general en playa).
- Diseño: envolvente o con protectores laterales.
- Polarizado: recomendable para reflejos del agua.
- Ajuste: que no deslice con sudor; varillas y puente cómodos.
- Graduación: si la necesitas, pide lentes solares graduados o clip interno.
Lentes de Contacto en la playa
Como recomendación profesional evita bañarte con lentes de contacto en el mar o las piscinas. El agua de mar o piscina incrementa el riesgo de infección y puede adherir partículas bajo la lente. Si aún así decides usarlas fuera del agua mi recomendación es:
- anteojos de sol envolventes encima para proteger del viento y arena.
- Nunca te sumerjas con ellas; si ocurrió, retirarlas lo antes posible y usa un par nuevo.
- Higiene estricta de estuche y manos; evita soluciones vencidas.
- Lleva lágrimas sin conservantes para rehidratar.
En urgencias vemos con frecuencia queratitis infecciosas relacionadas con uso de lentes de contacto en ambientes acuáticos. Nuestro protocolo interno prioriza el diagnóstico temprano y tratamiento dirigido: cada hora cuenta para preservar la visión.
Alternativas a los lentes de contacto en la Playa
- Antiparras de natación graduadas: opción segura si vas a nadar.
- Lágrimas sin conservantes: alivian sequedad por sal y viento; úsalas antes y después de la exposición.
- Anteojos de sol graduados: combinan comodidad y protección.
¿Cómo proteger los ojos de los niños?
Los niños reciben más radiación acumulada a lo largo de la vida y suelen mantener actividades prolongadas al aire libre. En menores y en ojos claros (iris azul/verde), la sensibilidad a la luz es mayor. Lo que mejor funciona es:

- Anteojos UV400 adaptadas a su talla, con cinta si hace falta.
- Sombrero de ala ancha; en la clínica solemos recomendarlo tanto como los anteojos de sol.
- Rutina de pausas: 10–15 minutos a la sombra cada hora de juego.
- Juegos de agua con antiparras para evitar irritaciones.
Como centro monovalente atendemos a muchos peques con conjuntivitis irritativa post-playa. Con educación simple (no frotar, lavar manos, enjuague con suero) la mayoría mejora en un plazo entre 24 y 48 hs
Sombreros, horarios y hábitos que sí funcionan
- Evita el sol directo cuando está más alto.
- Enseña a parpadear conscientemente cuando hay ráfagas (reduce evaporación).
Ojo seco estival y aire acondicionado
El viento marino y el aire acondicionado de departamentos u hoteles evaporan la película lagrimal. Si ya padeces ojo seco, tienes que considerar lo siguiente:
- Lágrimas sin conservantes 3–6 veces al día según síntomas.
- Anteojos envolventes (incluso transparentes al atardecer) para cortar el viento.
- Higiene palpebral suave por la noche (espuma o toallitas específicas).
- Hidratación general y parpadeo consciente
En pacientes post-cirugía refractiva, en nuestra experiencia la disciplina con la lubricación y la protección UV las primeras semanas evita la mayor parte de las molestias. Si presentas dolor intenso o visión que no mejora tras lubricar, acercate a una consulta oftalmológica.
Señales de alarma a considerar
Acude sin demora si aparece cualquiera de estos signos:
- Dolor ocular intenso que no cede con lubricación.
- Visión borrosa persistente o pérdida súbita de visión.
- Fotofobia marcada tras exposición solar.
- Secreción espesa, fiebre o empeoramiento rápido.
- Cuerpo extraño que no puedes retirar con irrigación abundante.
En la Clínica de Ojos Córdoba contamos con atención de urgencias y emergencias; en estos cuadros, el tiempo y una evaluación con lámpara de hendidura son críticos para un buen pronóstico.
Disfrutar del mar sin comprometer la salud ocular es perfectamente posible si combinas protección adecuada, hábitos simples y reacción correcta ante incidentes (arena, crema, sequedad). Como oftalmólogo, y desde la experiencia cotidiana en la Clínica de Ojos Córdoba, puedo resumirlo en una regla: ver bien hoy y proteger para mañana. Con anteojos UV reales, buenas rutinas de lubricación y prudencia con los lentes de contacto, tu verano será mucho más seguro y cómodo.
Preguntas Frecuentes
No recomiendo bañarte con ellas. Si ocurre, retíralas y usa un par nuevo; si notas dolor o visión borrosa, consulta.
Sí, es útil para reflejos del agua. No sustituye el UV400, que es obligatorio.
No frotes. Irriga varios minutos con suero o agua limpia. Si no cede a la molestia o ves borroso, acude a evaluación.
