Como oftalmólogo, utilizó el término conjuntivitis para describir la inflamación de la conjuntiva, la fina membrana que recubre la parte blanca del ojo y el interior de los párpados. En la práctica, recibo a diario consultas por ojo rojo, picazón, lagrimeo, secreción y sensación de arenilla. La causa define el tratamiento
En nuestra Clínica de Ojos Córdoba solemos ver “falsas conjuntivitis” (por ejemplo, abrasiones corneales o uveítis leves) que requieren un manejo distinto. Por eso desaconsejo automedicarse sin evaluación, especialmente si hay dolor intenso, disminución de visión, sensibilidad marcada a la luz o antecedentes de cirugía ocular reciente.
Gotas vs. lágrimas artificiales
No todas las “gotas” son iguales. Normalmente distingo dos grandes grupos:
- Lágrimas artificiales o lubricantes: imitan la película lagrimal y no contienen fármacos activos (o contienen humectantes como hialuronato o carmelosa). Útiles en irritativas, alérgicas leves o como apoyo en cuadros virales para aliviar ardor y sequedad. También en ojo seco por pantallas o ambientes secos. Prefiero presentaciones en monodosis sin conservantes en pacientes sensibles o de uso frecuente.
- Colirios con medicación: incluyen antibióticos, antihistamínicos y antiinflamatorios (con o sin corticoide). Estos se indican tras diagnóstico.
- Antibióticos: cuando confirmo o sospecho conjuntivitis bacteriana.
- Antihistamínicos/estabilizadores de mastocitos: en conjuntivitis alérgica moderada a intensa.
- Antiinflamatorios/corticoides: solo bajo control oftalmológico; eficaces en inflamaciones seleccionadas, pero su uso inapropiado puede empeorar las infecciones.
En mi consulta, una recomendación habitual es iniciar lágrimas para aliviar mientras confirmo la causa. La decisión de añadir un colirio con fármaco la tomo según signos clínicos. Nuestra experiencia nos enseñó que elegir bien el tipo de gota reduce recidivas y visitas repetidas a guardia.

Tipos de colirios
- Lubricantes: hialuronato, carmelosa y otras bases. Indicados para confort, monodosis si se usan muchas veces al día o en ojos sensibles. Su objetivo es aliviar síntomas; no curar infecciones.
- Antibióticos tópicos: útiles en conjuntivitis bacteriana. No todos cubren las mismas bacterias; por eso evito sugerir “el antibiótico que usó un familiar”. Requieren receta en muchos contextos y siempre control del profesional oftalmólogo.
- Antihistamínicos/estabilizadores: alivia la picazón y enrojecimiento de la conjuntivitis alérgica. Algunos combinan acción rápida y preventiva. En estaciones de alta exposición, indico planes preventivos.
- Anti-inflamatorios y corticoides: potentes para inhibir la inflamación, pero no deben iniciarse sin revisión de la córnea y sin descartar causas infecciosas. En casos mal indicados pueden elevar la presión intraocular o enmascarar infecciones.
En Clínica de Ojos Córdoba, priorizamos protocolos claros: diagnóstico, indicación, educación sobre técnica de aplicación y señales de alarma. Esa sistematización mejora la adherencia y los resultados clínicos del tratamiento.
Cómo aplicar las gotas para conjuntivitis sin cometer errores
Una aplicación correcta hace una gran diferencia:
- Higiene: lávese bien las manos. Agite si el envase lo indica.
- Posición: inclinar la cabeza hacia atrás. Mire al techo.
- Bolsillo conjuntival: con el dedo índice, baje suavemente el párpado inferior.
- Sin tocar el ojo: acerque el frasco y depositar 1 gota en el bolsillo, sin que la punta toque pestañas o piel.
- Oclusión nasolagrimal: presione 1–2 minutos con el dedo el ángulo interno del ojo (cerca de la nariz). Esto mejora la efectividad y reduce efectos sistémicos.
- Intervalos: si debe aplicar más de un colirio, espere 5–10 minutos entre uno y otro.
- Lentes de contacto: retírelas siempre; reanude su uso sólo cuando el oftalmólogo lo autorice.
- Monodosis: úselas y deséchelas; no reutilice.
¿Qué hacer si tengo conjuntivitis?
- Lentes de contacto: Suspéndalas ante cualquier ojo rojo o molestia. En conjuntivitis bacteriana y viral, no las use hasta el alta médica. Deseche el estuche, renueve la solución y, si es desechable, comience con lentes nuevas cuando su oftalmólogo lo confirme.
- Maquillaje ocular: Evite delineadores y máscaras hasta la resolución completa. Reemplace los productos contaminados.
- Trabajo o escuela: En conjuntivitis viral o bacteriana, minimice el contacto cercano, lave manos con frecuencia y no comparta toallas. La vuelta a la actividad depende de la evolución y del riesgo de contagio.
- Pileta y deportes: Evite la exposición al cloro hasta el alta. El cloro agrava la irritación y puede favorecer sobreinfecciones si hay micro lesiones corneales.
Desde nuestra experiencia institucional, reforzamos estas medidas en cada control. Tener infraestructura diagnóstica actualizada nos ayuda a decidir con precisión el momento de retorno a lentes de contacto y a actividades deportivas, reduciendo recaídas.
Dónde comprar gotas para conjuntivitis y qué considerar
En Argentina, los lubricantes para ojos suelen conseguirse sin receta en farmacias. Priorice formulaciones sin conservantes si necesita múltiples aplicaciones diarias o si sus ojos son sensibles. Las monodosis son una excelente opción: mantienen la esterilidad y reducen reacciones.
Los colirios con fármacos (antibióticos, antihistamínicos potentes y, sobre todo, corticoides) deben adquirirse con indicación médica. Evite las compras impulsivas por internet de productos que prometen “blanquear” el ojo: muchos son vasoconstrictores que alivian de forma transitoria, pero pueden empeorar el problema si se usan sin control.Si utiliza obra social o prepaga, consulte la cobertura y alternativas equivalentes. Como centro oftalmológico con amplia cobertura del mercado, solemos orientar a los pacientes en opciones disponibles y en el uso responsable de cada presentación.
Preguntas Frecuentes
Si ambos están afectados y el médico indicó tratamiento bilateral, sí. Si solo uno está afectado, evite “mover” la infección al otro ojo; higiene estricta y siga la pauta indicada.
Depende de la causa. En enfermedades virales, el soporte con lubricantes oculares puede extenderse 1–2 semanas. En enfermedades bacterianas o alérgicas, el tiempo lo define la respuesta clínica y el control.
